La importancia de las normas (Las normas de la casa de la sidra)

Este domingo ha sido un día extraño. Tan extraño que he terminado viendo una de esas películas que ponen en la televisión los domingos por la tarde: Las normas de la casa de la sidra [ficha en Filmaffinity]. Dejando de lado el argumento y la historia que hay detrás me ha sorprendido y maravillado a partes iguales una cosa, una pequeña lista que pasa desapercibida durante toda la película. Hablo de las normas de la casa de la sidra.

Os pongo en situación: América, Primera Guerra Mundial, es tiempo de recolección de manzanas y en la casa de los jornaleros (de raza negra) el dueño (blanco) de las manzanas les cuelga una lista de normas que han de cumplir Podríamos decir que son un primer intento de PRL. No sé cómo estaría este tema en los EEUU de  pero lo he encontrado la mar de interesante. De hecho me ha sorprendido gratamente que alguien se interesara por la seguridad de los jornaleros.

Y bien,  ¿qué ponían esas normas?

  • No fumar en la cama
  • No se usará el molino ni las prensas si se ha bebido
  • No subir al tejado a fumar
  • No subir al tejado a merendar
  • No subir al tejado por la noche

Las normas no son demasiada cosa y la reacción de los jornaleros no se hace esperar. El primero de ellos comenta que esas normas las hacen los que viven fuera de este mundo (refiriéndose a la diferencia entre los jornaleros y los señores de la casa). El segundo argumenta que quién mejor que ellos para saber que pueden hacer y que no para no resultar heridos. El tercero añade que podrían simplificar las normas con un “no suban al tejado”.

¡Qué declaraciones! La verdad es que no hace falta ser un gran técnico de prevención ni un gran empresario para saber que es necesario garantizar la seguridad del personal al cargo de la forma más segura y eficiente posible… ¿o si?

A efectos de la ley 31/1995 de Riesgos laborales [archivo pdf]…

  1. Se entenderá por “prevención” el conjunto de actividades o medidas adoptadas o previstas en todas las fases de actividad de la empresa con el fin de evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo.
  2. Se entenderá como “riesgo laboral” la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo. Para calificar un riesgo desde el punto de vista de su gravedad, se valorarán conjuntamente la probabilidad de que se produzca el daño y la severidad del mismo.

Es decir, ha de existir SIEMPRE, un conocimiento directo de las actuaciones de los empleados y de los riesgos que estas pueden generar para poder prevenir de la mejor forma posible estos riesgos.

¿Esto ocurre siempre? ¿Se realiza la lista de riesgos conociendo al 100% el entorno en el que desarrollará su actividad el trabajador? Personalmente creo que la respuesta es NO. Generalmente esta lista de riesgos parte de una situación idílica de trabajo, lo que supuestamente debería de pasar y se rige por unos términos estándar.

Pongamos un ejemplo comentado con una conocida no hace mucho. Su tienda ha sufrido una remodelación integral por lo que des de la multinacional que la gestiona se manda a un representante de la Mutua contratada para hacer un informe de Riesgos Laborales. A la tienda se presenta un hombre de 1.90 de altura sin conocimientos de las tareas que se desarrollan en la tienda. Como él es muy alto considera que, aunque el mostrador es bajo, ya se encuentra a la altura necesaria para evitar posturas forzadas en el personal. PRIMER ERROR. En ningún momento se tiene en cuenta que en la tienda trabajan 5 mujeres con una media de 1.50 por lo que el mostrador queda excesivamente bajo para ellas.

Sigue con el informe. Hay un escalón de 10 cm de altura entre el almacén y la tienda. Como sólo hay recepción de mercancías 2 veces por semana considera que las veces que hay que pasar cajas de una altura a la otra no justifican la remodelación de ese escalón y el coste que eso genera. SEGUNDO ERROR. Aunque la recepción es dos veces por semana se saca y se mete mercancía continuamente por lo que ese escalón supone un riesgo importante de caída para el equipo.

A nivel de descanso del personal recomienda tener una silla para poder descansar de los turnos de 7 horas y da por hecho (sin preguntar) que los empleados tienen tiempo de descanso. TERCER ERROR. Pero no contento con esto sigue con lo siguiente: como conoce la normativa de la multinacional de no sentarse omite escribir en el informe este punto aunque recomienda al equipo sentarse de vez en cuando sin que nadie lo vea. ¿PERDON?

Entonces yo me pregunto… ¿Cómo puede ser que la persona que se encarga de la elaboración del documento de PRL y de la supervisión de las medidas no pertenezca a la empresa ni haya desempeñado nunca las funciones de las personas por las que habla? ¿No tendría esta persona que conocer la situación REAL del entorno que está evaluando? ¿No sería más efectivo que los propios trabajadores pudieran decir a que riesgos se someten cada día?

Realmente me ha fascinado encontrarme en pleno 2013 con la misma situación laboral que hace años en la América profunda: normativas hechas desde el desconocimiento, por personas que no conocen la realidad y se rigen por los parámetros que le han mandado sus superiores.

Tal y como comentan los jornaleros en la película ellos tienen sus propias normas, normas que saben que han de cumplir para no resultar ilesos. Por ese motivo es de gran importancia que en la PRL de las empresas participen todos los empleados, que todos se sientan integrados y escuchados dentro de su empresa. Que la cultura de la empresa sea inclusiva y participativa en todos los niveles posibles.

Sólo así se podrá garantizar que los documentos responden a las necesidades directas de los trabajadores y garantizar a su vez que los trabajadores lo conocen, lo entienden, lo respetan y lo acatan.

Anuncios